Esencia de lo japonés: la ceremonia del té

Introducido en la cultura japonesa por los budistas, el té ha formado parte esencial de la tradición milenaria del país nipón. Esta ceremonia, también conocida como Sado o Chanoyu, es de esas artes que mejor puede representar la cultura de la tierra del sol naciente.

Aunque actualmente esta ceremonia es reconocida como parte de Japón, su origen tiene como escenario la nación de China de tiempos de dinastía Song, cuando el Maccha o Matcha, un té verde molido, era empleado como parte de las ceremonias, pero no fue sino hasta el siglo XIII, específicamente en el año 1191, cuando el monje budista Eisai lo introdujo en el budismo.

te-verde-matcha-watatsumi-restaurantbarcelona

Un poco de historia

Hoy en día la ceremonia del té verde es muy usual en cualquier restaurante japonés, ya que consideran que es una manera de honrar esta milenaria tradición, considerada como una de las más antiguas. A pesar de haber tenido algunos cambios con el paso de los años, de igual manera sigue siendo importante como parte de la cultura de Japón.

Esta es una ceremonia que procura sintonizar a los participantes con una filosofía de vida basada en el budismo Zen, que refiere a “Un momento, un encuentro”.

Influenciado por los avances que inevitablemente han impuesto cambios en muchas tradiciones, este ritual mantuvo algunas pautas fijas gracias al monje Sen no Rikyu, quien asumió que lo importante era basar esta creencia en una corriente de pensamientos sencillos que pueden y deben provenir de la naturaleza.

En otras palabras, en querer y respetar lo que el universo nos ofrece de manera inquebrantable.

“Es buscar la manera de vivir el presente y disfrutarlo como es, sin tener prisa ni preocupaciones por el mañana. Es solo el ahora lo que debe importar”, esto es la base fundamental que ofrece esta ceremonia del té.

En lo tradicional se encuentra la belleza

Si bien es cierto que no es fácil con las diversas actividades diarias poder tomarse unas horas para meditar sobre el regalo del universo: la vida. Tomarse el tiempo necesario para la realización de este ritual, renovará toda energía.

En el caso de practicar la ceremonia, como habría de hacerse, se debe llevar a cabo en una habitación especialmente diseñada para ello conocida como chashitsu o “Habitación del té”, con un suelo hecho de tatami o takonoma.

Este ritual puede tener una duración de hasta cuatro horas, todo depende de cómo se vaya presentando la situación. En ese tiempo se sirven varios tés y es acompañado por una comida especial llamada Kaiseki. Especialmente elaborada para la ocasión ya que combina el sabor de la Matcha con los ingredientes de los platos.

Alrededor de la comida y los tés, se va disfrutando de conversación amena entre los integrantes de la escena. Debe ser el anfitrión quien esté encargado de la elaboración de la ceremonia. El o ella debe saber manejarse en el ambiente de manera amena y de tal forma que pareciera estar perfectamente sincronizado cada paso o movimiento, para hacerlos bonitos y al mismo tiempo, armónicos.